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POLÍTICA PARTISANA CONTRA POLÍTICA DE PARTIDO

1) Apoyo crítico a Dilma del foro de Porto Alegre –
2) Migrantes del sur, los rostros contemporáneos de la exclusión y marginación –
3) ¿Qué cambios geopolíticos operan en el Medio Oriente tras el levantamiento de las sanciones contra Irán? –
4) Malawi reza para que llueva –
5) Política partisana contra política de partido

COMCOSUR — POR LA VOZ DE MUMIA ABU JAMAL / AÑO 16 / Nº 757 / Miércoles 20 de Enero de 2016 / REVISTA DE INFORMACIÓN Y ANÁLISIS / Producción: Andrés Capelán – Coordinación: Carlos Casares
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“Vivimos en la mentira del silencio. Las peores mentiras son las que niegan la existencia de lo que no se quiere que se conozca. Eso lo hacen quienes tienen el monopolio de la palabra. Y el combatir ese monopolio es central.” — Emir Sader
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1) Apoyo crítico a Dilma del foro de Porto Alegre
Darío Pignotti (Página/12)

La consigna “No va a haber golpe” dominaba los pasacalles y las camisetas de los miles de jóvenes que ayer se concentraron alrededor de las 18 en el Mercado Público desde donde partió la marcha inaugural del Decimoquinto Foro Social Mundial en Porto Alegre. En un puesto improvisado se ofertaban camisetas de todo tipo: había unas con la foto que los militares tomaron a Dilma al hacerla prisionera en los años 70 y otras con la inscripción “Fuera Cunha”, en repudio al golpista Eduardo Cunha, titular de la Cámara de Diputados.

La movilización, que iba a concluir en el Largo Zumbi dos Palmares, reunió a militantes negros, ambientalistas, del movimiento LGBT, sindicalistas, campesinos sin tierra y simpatizantes de partidos de izquierda. Mezclado entre tantos jóvenes se vio al ministro de Trabajo Miguel Rossetto, quien subrayó la importancia del diálogo y la unidad para hacer frente a una oposición que, a través de Cunha, amenaza con abrir el impeachment antes del otoño. Hombre de confianza de Rousseff, Rossetto tiene la misión de recomponer las relaciones con los movimientos sociales y sindicatos, que ayer se hicieron presentes a través de la Central Unica de los Trabajadores (CUT), ligada al PT, y la Central de los Trabajadores y Trabajadoras de Brasil (CTB), próxima al Partido Comunista.

A principios de la década pasada el Foro Social Mundial cumplió un “papel estratégico contra el neoliberalismo que se presentaba como una ideología única”, dijo Guiomar Vidor. El dirigente de la CTB anticipó que 2016 será un año de movilizaciones contra el intento de derrocar al gobierno y en defensa de los derechos laborales. En la reunión gremial hubo críticas las políticas de austeridad del gobierno y preocupación por el crecimiento del desempleo que trepó al nueve por ciento.

“Naturalmente el tema que va a dominar este Foro será la amenaza de un golpe institucional contra Dilma Rousseff, ese asunto ya fue tratado en las mesas que se realizaron hoy a la mañana y uno lo percibe en lo que la gente habla en el campamento (del Foro) y en la calle”, comentó Luciano Cerqueira, uno de los coordinadores del evento. “Vino un buen número de gente de varios países, muchos participantes son de América Latina. En el primer Foro, de hace quince años, estábamos llenos de esperanzas, ahora estamos siendo amenazados por el intento de retorno conservador en varios países”, contrasta Cerqueira, perteneciente a la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, en diálogo telefónico con Página/12. Cerqueira recuerda especialmente el encuentro “alterglobal” celebrado en enero de 2003, que contó con la presencia del por entonces flamante presidente Luiz Iná- cio Lula da Silva, y su discurso pronunciado ante unas 100 mil personas en Porto Alegre, desde donde partió hacia Davos, para asistir al Foro Económico Global.

Si las primeras cumbres rebeldes convocaban a multitudes y contaban con figuras como Lula o Hugo Chávez, las de ahora son menos numerosas y se focalizan en temas específicos. La de este año se concentrará Paz, Democracia, Derechos de los Pueblos y del Planeta, explica Cerqueira. En las mesas de debate que se realizarán hasta el sábado está prevista la participación de intelectuales como Emir Sader y Boaventura de Souza Santos, el alcalde petista de San Pablo Fernando Haddad, y de siete ministros del gobierno nacional, entre ellos la titular de Desarrollo Social, Tereza Campello.

Gobernada por alcaldes del PT, desde 1989 a 2005 Porto Alegre organizó los primeros foros bajo el lema Otro mundo es posible como un contrapunto a las reuniones de Davos, reservadas para ejecutivos de corporaciones multinacionales, intelectuales orgánicos de éstas y jefes de estado.

Las noticias llegadas desde Porto Alegre seguramente reconfortaron ayer la presidenta Rousseff, quien prefirió permanecer en Brasilia en lugar de viajar a la cumbre que se realiza en los alpes suizos, donde fue representada por el nuevo ministro de Hacienda Nelson Barbosa. Contar con el respaldo, aunque sea crítico, de los militantes brasileños y extranjeros reunidos en Porto Alegre, contribuye a la estabilidad de un gobierno todavía frágil, pero no tanto como lo era meses atrás cuando el frente antidemocrático aparentaba unidad y controlaba la iniciativa política detrás del vicepresidente Michel Temer, autoproclamado como eventual sucesor de Dilma.

Con el respaldo del ex presidente Fernando Henrique Cardoso y el jefe de diputados Cunha, Temer parecía imbatible en su carrera hacia la presidencia. Bien visto por el establishment financiero y parte del industrial el vicepresidente presentó un programa económico radicalmente liberal a ser ejecutado en caso de que Dilma fuera destituida. Pero la ambición de poder lo encegueció y cometió errores que debilitaron sus pactos y a la estrategia destituyente.

Ayer, mientras los militantes del Foro se reunían en Porto Alegre, Fernando Henrique Cardoso admitió, al hablar ante banqueros en San Pablo, que la aventura golpista se ha vuelto “un poco difícil”.

MIÉRCOLES 20 DE ENERO DE 2016 – COMCOSUR
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2) Migrantes del sur, los rostros contemporáneos de la exclusión y marginación
Guillermo Castillo Ramírez (Alai)

“Mucha gente de acá [de Estados Unidos] cree que salimos por gusto y que les queremos quitar sus trabajos y beneficios. Pero no, uno sale por la necesidad, porque allá de dónde uno viene [de Centroamérica], de a tiro la vida es muy difícil, no hay trabajo, hay mucha pobreza y violencia. Y si supieran lo que uno tiene que pasar, sufrir en el camino, que te asalten, que te agredan y ni siquiera sabes si vas a llegar. Nadie nos protege, es como si no existiéramos. Es duro ver que somos tantos y que muchos se quedan en el camino…”
Juan, migrante en tránsito, marzo, 2015

Migrantes, los desterrados de un mundo global indiferente y excluyente

Las migraciones actuales, como macro movimientos internacionales de centenas de miles de personas con y sin documentos -y en no pocas ocasiones en precarias condiciones de tránsito-, han sido y son uno de los procesos sociales que han caracterizado lo que acontece en diversas latitudes del orbe en el cambio de siglo, en el contexto mundial de la reestructuración económica neoliberal dirigida por las empresas transnacionales y los países capitalistas del primer mundo [1]. Esta afirmación tiene su correlato en las cifras de los organismos internacionales y muestra cómo, los drásticos y sustantivos reacomodos espaciales de población humana, están ligados a la globalización, tanto por los complejos procesos socioeconómicos de acumulación y concentración de capital en los Estados nación desarrollados -que atraen a los migrantes como mano de obra-, como por las dinámicas de despojo, explotación y conflicto en los países en vías de desarrollo -que expulsan a sus habitantes y los condenan al destierro- [2].

De hecho, recientemente el Banco Mundial afirmó que, para fines del 2015, había 250 millones de migrantes en el mundo, los cuales mandan a sus familiares –tanto en las localidades de origen como en otros lugares- aproximadamente 600 mil millones de dólares –de dicha cifra 441 mil millones es enviada a países en vías de desarrollo- [3]. Según datos de este organismo, una parte considerable de los migrantes provenían de un grupo compacto de países –India, México, Rusia, China y Bangladesh- y se dirigían a determinados polos de actividad económica y poderío mercantil –Estados Unidos, Arabia Saudita, Alemania, Rusia y los Emiratos Árabes- [4]. Ahora bien, particularmente en América, y en específico en la región que parte del centro y se extiende al norte del continente, por lo menos desde inicios de la década pasada hay un flujo de movilidad de personas que se origina en diversos países de Centroamérica –principalmente Guatemala, Honduras y El Salvador- y, en muy adversas condiciones y sin ninguna garantía de seguridad, se dirige a Estados Unidos, pasando por México como un Estado nación de tránsito [5].

Centroamérica, origen de un éxodo masivo y dramático: buscando el presente negado

Esta migración presenta una serie de rasgos que la describen como un complejo proceso de relocalización, corolario y producto de la desigualdad política y la asimetría económica entre Estados nacionales con diversos niveles de desarrollo de la región –Estados Unidos en el extremo con mayor poderío, México como país de tránsito, y Guatemala, Honduras y El Salvador como comienzo del éxodo-. Entre los rasgos que caracterizan esta experiencia de movilidad destacan que es un desplazamiento con dirección de sur a norte con más de una década de historia, que además en no pocos casos está relacionada no sólo con la escasez material y la precarización de las condiciones de vida de los lugares de origen, sino también en muchas ocasiones con los contextos de violencia física y de riesgo a la propia vida –como son los casos de Honduras, El Salvador y Guatemala- [6].

Por otro lado, algunos de estos migrantes, aquellos escasos afortunados que logran transitar por México y cruzar la frontera e insertarse en trabajos manuales “no calificados” en Estados Unidos, cumplen las funciones de ejércitos de mano de obra barata y desechable, que incrementan las ganancias de los empresarios norteamericanos y estimulan una mayor acumulación de capital –en la medida en que se reducen considerablemente los costos de producción de las mercancías y disminuyen los gastos de la reproducción de las condiciones materiales de existencia de estos trabajadores explotados-. Lejos de decrecer, año con año la migración sigue su curso, se consolida e involucra a decenas y centenas de miles de centroamericanos. De acuerdo con datos de la Secretaria de Gobernación del Estado mexicano de finales del 2015, se estimó que en poco menos de un año aproximadamente 300 mil personas intentaron cruzar México para llegar a Estados Unidos y que el Instituto Nacional de Migración mexicano detuvo a casi 200 mil migrantes, de los cuales más del 90% eran centroamericanos [7]. De este modo y haciendo un balance temporal más amplio, en el transcurso de los últimos tres lustros centenas de miles de centroamericanos en su tránsito por México han sufrido, por parte de diversos grupos delictivos y varias fuerzas de seguridad estatales de distintos órdenes y niveles, millares de crímenes que van desde amenazas, abuso de autoridad, asalto, extorsión, intimidación, lesiones, robo, privación ilegal de la libertad, secuestro, soborno hasta tráfico de personas, abusos sexuales, violaciones sexuales y homicidios. Cabe apuntar que, entre los grupos de migrantes más vulnerables a las violaciones de sus derechos, se encuentran las mujeres y los niños.

Una lectura con mayor profundidad y que trasciende la cortina de humo de las apariencias nos lleva a ver esta situación de otra manera. Haciendo un ejercicio para dimensionar y visibilizar lo que está detrás de este complejo escenario, habría que apuntar que como marco estructural de la migración está la ausencia de desarrollo y las carencias materiales –como causas históricas-, la pobreza y la falta de oportunidades de un presente digno y un futuro medianamente esperanzador; pero también las guerras, los conflictos armados y otros contextos de violencia aguda y constante –como persecución, amenazas, agresiones de organizaciones criminales y pandillas-.

Las arduas trayectorias y riesgosos recorridos de los migrantes son un recuento fehaciente de las deudas y promesas pendientes hacia estos centroamericanos en movimiento de parte de los países y sociedades de origen, tránsito y destino; es una muestra constante de cómo, en el caso de los migrantes, el estado de derecho y los sistemas normativos-jurídicos son sólo letra escrita y no hechos. En el origen –en Centroamérica-, la carencia aguda de los derechos de seguridad, desarrollo socio-económico, trabajo y garantías de una vida sin violencia y riesgo. En el tránsito –durante su recorrido por México- la ausencia del respeto a la vida, el acceso a la justicia y a la integridad física. Y, finalmente en el destino –si es que se llega a Estados Unidos-, respeto a sus derechos humanos y laborales, los derechos a no ser explotado ni discriminado. La migración se ha vuelto una dolorosa y dramática metáfora del desarraigo forzado, de la salida obligada para intentar sobrevivir, pero también de la indiferencia y desdén estatal a los marginados y excluidos.

Lo que se esconde tras la migración ¿cómo sobrevivir en la adversidad?

Dentro de este contexto, en la migración se refleja la enorme paradoja de que los Estados nacionales –de origen, pero también los de tránsito y destino-, antes que atender las necesidades de los migrantes, priorizan y privilegian los intereses y deseos de otros sujetos sociales y otros Estados nacionales. Por ejemplo, en el caso de los migrantes sin documentos migratorios -de El Salvador, Guatemala y Honduras-, el Estado mexicano, más que abordar el éxodo centroamericano como un problema humanitario y de refugio, atiende las exigencias de seguridad y control fronterizo del gobierno federal de EU. De este modo, se relegan las necesidades de estos migrantes forzados.

Los migrantes centroamericanos no pueden ni deben ser vistos como un problema fronterizo y de seguridad –en el contexto de los límites jurídico-geográficos entre dos o más Estados nacionales-, tampoco como obstáculos a mecanismos de control político administrativo. La perspectiva que indague la migración con sus diversas y complejas aristas tiene que atravesar por la consideración de grupos humanos en situaciones precarias y de riesgo, un abordaje sobre el refugio, los expulsados de manera forzada y los desterrados. Detrás de los pasos de los migrantes hay seres humanos vulnerables y vulnerados: mujeres agredidas, campesinos sin tierra y futuro, niños sin familia, desempleados urbanos y rurales, personas amenazadas y perseguidas por grupos delictivos, y la larga lista podría seguir.

En el marco de una economía globalizada apuntalada y defendida por los corporativos multinacionales y los países capitalistas del primer mundo, la migración es la imagen de una abrumadora paradoja y contradicción, mientras por un lado se estimula y aplaude la libre y fluida circulación de dinero y diversas mercancías materiales, en cambio el paso y tránsito de personas –necesitadas de trabajo y otra vida- es restringido, regulado, contralado, penado y criminalizado.

Notas:
[1] “Migración internacional de campesinos mexicanos a Estados Unidos: entre las carencias histórico-estructurales y la ausencia de derechos”, Revista Margen, No 75, Diciembre 2014, Revista de Trabajo Social y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
[2] “Entre la marginación y la resistencia. Migrantes: los “ausentes explotados” y las artes de la subsistencia”, Rebelión, 26 de septiembre de 2014.
[3] “Record de 250 millones de migrantes en el mundo este año: BM”, La Jornada, 18 de diciembre de 2014.
[4] idem.
[5] idem.
[6] “Niños migrantes centroamericanos: indiferencia e incomodidad estatales”, Contralínea No 427, 8 de marzo de 2015.
[7] Martínez Fabiola, “Cifra record de migrantes detenidos en México”, La Jornada, 27 de diciembre de 2015.

– Guillermo Castillo es profesor de licenciatura y posgrado de la UNAM. http://unam.academia.edu/GuillermoCastilloRamirez, http://www.researchgate.net/profile/Guillermo_Castillo_Ramirez

MIÉRCOLES 20 DE ENERO DE 2016 – COMCOSUR
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3) ¿Qué cambios geopolíticos operan en el Medio Oriente tras el levantamiento de las sanciones contra Irán?
Laila Tajeldine y Basem Tajeldine (Rebelión)

El pasado 16 de enero la República Islámica de Irán quedó libre de las ilegítimas sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea. Así como ocurrió con Cuba, las arrogantes potencias occidentales muy tarde terminaron por entender que su arma de chantaje para torcer el brazo se había vuelto obsoleta porque Irán supo hacer frente a las sanciones incentivando el desarrollo de sus fuerzas productivas, diversificando su economía y abriéndose a los nuevos bloques regionales de poder Eurasia, Rusia y China, pero también a América Latina, especialmente a Venezuela, Bolivia y Ecuador.

El mayor justificativo por la supuesta “desviación al campo militar del programa nuclear iraní”, esgrimido por todos los políticos occidentales, resultó ser la más grande farsa orquestada por el sionismo internacional (Israel), el Pentágono y sus laboratorios mediáticos en los tiempos de la administración de George W. Bush (2001-2009), que fue secundada por falsos informes que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) había realizado en 2003 y 2006.

La confirmación de la AIEA de que Irán ha cumplido con los acuerdos alcanzados en julio de 2015 en Viena [1] dejó finalmente sin motivos a Occidente para mantener las sanciones contra el país persa. Era justo lo acordado en la reunión Cumbre de Viena. Irán se deshizo del 98% de las reservas de uranio enriquecido para quedarse sólo con el volumen necesario que requerirá su reactor en Natanz, así como aceptó que los inspectores de la Agencia ingresen a todas las instalaciones nucleares del país y detuvo el funcionamiento de la mayoría de las centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio.

Vale recordar que Irán siempre defendió los fines pacíficos de su programa nuclear y es firmante del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares que obligaba a ese país a mantener las puertas abiertas a los inspectores de la misma Agencia, rendija ésta última que fue utilizada por los servicios de inteligencia estadounidense para cometer espionaje en algunas de las instalaciones militares iraníes.

La resistencia del liderazgo iraní y las sabias negociaciones dieron sus frutos. Finalmente Irán vuelve a tener acceso a sus activos congelados que suman más de 100 mil millones de dólares y al sistema de pagos internacional SWIFT del que había sido expulsada en 2012. Por otra parte, el país persa recupera su derecho a vender crudo a los países europeos y éstos a cumplir su sueño de invertir y recuperar las viejas inversiones que tenían en ese país hasta antes del inicio de las sanciones. Irán siempre fue el mercado natural de la Unión Europea (UE).

Los capitales europeos se frotan las manos

Para los capitales europeos, el pueblo iraní es sinónimo de dinero, oportunidades de inversión y un mercado atractivo. Sus intereses y aspiraciones como pueblo no cuentan. Irán es hoy para ellos una palabra: negocios.

Un artículo del reconocido diario alemán Deutsche Welle (DW) no pudo reseñar mejor el verdadero interés europeo. Bajo el título “Irán: economía alemana a la expectativa” [2] reconoce la verdadera lucha de los capitales europeos por el botín iraní. Más adelante refiere lo siguiente:

“Un mercado de 80 millones de personas vuelve a ser accesible. La economía alemana se frota las manos (…) Tras más de diez años de relaciones congeladas, ha caído una importante señal de pare.” Así lo describe Volker Treier, jefe de comercio exterior de la Confederación Alemana de Cámaras de Industria y Comercio (DIHK). Irán tiene que renovar su parque de maquinarias, la industria de vehículos, de materiales de construcción, la gestión de aguas y residuos, el sector energético y de salud. Las empresas alemanas ven venir su agosto.

Siemens aspira el negocio millonario de la renovación de los ferrocarriles iraníes. La semana pasada se firmaron los primeros contratos. También Mercedes cuenta ya, para sus camiones Daimler, con un memorando de entendimiento con un socio local. Según el ministerio iraní de Industria, citado por Daimler, unos 56.000 vehículos utilitarios deberán renovarse entre los próximos tres y cinco años. En total, el país necesitará 200.000 vehículos en los próximos años.

Herrenknecht espera sumarse al carro cuando se caven túneles de metro. La compañía aeroespacial europea EADS puede contar ya, en palabras del ministro iraní de Transporte, Abbas Achundi, con encargos de hasta 114 aeronaves Airbus. Los empresarios germanos calculan que las exportaciones alemanas a Irán podrían duplicarse hasta 5.000 millones de euros en los próximos tres años e incluso llegar a los 10.000 millones de euros en diez años.

Según el DIHK, Irán llegó a ser el segundo mercado de las exportaciones alemanas fuera de Europa en la década de 1970, después de los Estados Unidos. Aunque ya en 2005, antes de las sanciones, Irán apenas importó productos “Made in Germany” por valor de 4.400 millones. En 2014 fueron menos de 2.400 millones.

De acuerdo con los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el PIB de la República Islámica crecerá en 4% una vez se eliminen las restricciones económicas. El FMI pronostica inversiones extranjeras en Irán de hasta 3.500 millones de dólares anuales. Las exportaciones iraníes a los países de la UE crecerán, considera el Fondo, hasta al menos en 2.000 millones de dólares al año [5]. Sin embargo, el gobierno iraní apuesta por inversiones extranjeras de “entre 30.000 y 50.000 millones de dólares anuales, según afirma su Presidente Hassan Rohani.

Un país con tantas posibilidades de inversiones es altamente valorado por Europa, y especialmente por la locomotora alemana. Pese a todas las sanciones, en términos generales, el pueblo iraní conserva un importante poder adquisitivo. La próspera clase media y el alto nivel de preparación (calificación técnica) de su clase obrera refuerza esa matriz. Otro factor que adiciona a la matriz es la integración económica que Irán ha construido en los últimos años con países de la región como Irak, Siria, Líbano, Pakistán y la India. Todas éstas suman las razones que motivan a Europa, y especialmente a Alemania, para volver a reconstruir sus relaciones con Irán, hoy convertida en una potencia media regional, para penetrar su mercado y los de aquellos países. Si no puedes con “el enemigo” Irán, lo mejor será unirse a él. Muy razonable para los oportunistas occidentales.

Su impacto en la OPEP

Todos los analistas coinciden en que las nuevas condiciones generadas por el fin de las sanciones podrían estimular el crecimiento de la economía iraní, aunque continúan algunas sanciones en vigor. También coinciden en el posible impacto negativo para el mercado petrolero y los precios del crudo por la llegada de los nuevos volúmenes de crudo iraní a sus antiguos mercados en Europa.

Más recientemente, el Gobierno iraní ordenó a las autoridades del ministerio de Petróleo del país asiático aumentar la producción de petróleo en 500 mil barriles diarios.

La noticia expresa lo siguiente: “Irán está dispuesta a aumentar la producción de petróleo en 500 mil barriles al día después del levantamiento de las sanciones. El Decreto que prevé aumentar la producción ha sido publicado hoy (lunes)”, informó el viceministro de Petróleo y Director General de la Compañía Nacional de Petróleo Iraní (NIOC, por sus siglas en inglés), Rokneddin Javadi [3]. La aspiración de Irán por elevar en más del doble su venta de barriles de petróleo, de 1 millón a 2,5 millones diarios ha traído las consecuencias esperadas en los países del golfo.
El pasado 17 de enero varias agencias internacionales informaron que las bolsas de valores de los países del Golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudita, registraron una fuerte caída como consecuencia directa del relajamiento de las sanciones contra Irán. La agencia de noticias Bloomberg [4], también citada por la cadena Russia Today reseñó lo siguiente:

“Reacción en cadena. Los índices de las bolsas de los distintos Estados de Oriente Medio han caído a niveles récord a raíz del levantamiento de las sanciones a Irán, informa Bloomberg. Los mercados bursátiles de toda la región ya han perdido más de 38.000 millones de dólares. La bolsa de Dubai se ha dejado un 4,6 % al caer al nivel más bajo desde septiembre de 2013. La bolsa de valores de Catar cayó un 7,2 por ciento y el mercado bursátil de Abu Dabi perdió un 4,24 por cierto. Por su parte, Kuwait se situó a niveles no vistos desde mayo de 2004, ya que retrocedió un 3,2 por ciento, mientras que los más pequeños mercados bursátiles de Omán y Baréin cayeron un 3,2 por ciento y un 0,4 por ciento respectivamente. El índice Tadawul, la única bolsa de valores de Arabia Saudita, registró una caída de hasta el 7 por ciento este domingo. Por el contrario, el índice iraní Tedpix subió un 0,9 por ciento”.

La caída de los precios del crudo afecta las economías de todos los países productores OPEP y No-OPEP, y bajo el contexto actual ni siquiera beneficia a los países importadores de petróleo: Estados Unidos, Europa occidental, Japón y China y los países de Europa Occidental, a la vez que perjudica a sus propias transnacionales petroleras, especialmente a las empresas encargadas de explotar los petróleos no convencionales (Shale Oil, Arenas Bituminosas de Canadá, Petróleo Extra Pesados de altas profundidades) aunque esto último parezca una contradicción.

No obstante, debe señalarse aquí que entre las economías de los países productores de petróleo, la economía iraní presenta las mejores condiciones para mantener unas finanzas públicas sanas durante el año 2016, a pesar de los bajos precios del crudo. Esto se explica no solo por la posibilidad de disponer de sus activos que fueron congelados durante el bloqueo, sino que además como consecuencia de esa situación, su economía ha logrado desarrollarse y no depende significativamente del ingreso petrolero. Los ingresos petroleros representan el 30% de su presupuesto anual [5].

Nueva geopolítica en el Oriente Medio

Las ilegítimas sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea contra Irán suponían un factor de presión que pretendía asfixiar y aislar al país persa de la región. El fracaso de estas medidas se traduce en victoria para la resistencia iraní y sus aliados sobre occidente, lo que conllevará al aumento de la influencia de Teherán en todo el Medio Oriente y más allá.

Los nuevos ingresos de Irán, por la recuperación de su dinero represado por los bancos europeos y de sus mercado petrolero en occidente, permitirán al país persa, a lo interno, impulsar sus programas sociales y continuar con su programa de diversificación económica con el desarrollo de nuevas áreas productivas que le permitirán mayor estabilidad política, independencia del extranjero. A lo externo, el desahogo le permitirá profundizar sus relaciones de alianzas políticas, económicas y militares con Rusia, China, Irak, Siria y el Líbano (Hezbollah). La entrada de flujos importante en divisa extranjera facilitará a Irán la adquisición y reposición de más equipos militares rusos, como los sistemas de defensa antiaérea S-300.

En conclusión, la dirigencia política del país asiático y su pueblo se fortaleció y aprendió gracias al látigo de Occidente. Irán dio un ejemplo al mundo de resistencia y sabiduría para enfrentar la crisis que Estados Unidos y sus aliados europeos pretendieron generar. El pueblo iraní conoció en carne propia la crueldad del enemigo imperialista, y su dirigencia supo cohesionar todas las fuerzas políticas y sectores internos contra el enemigo.

La mayor fortaleza de Irán siempre residió en su pueblo y fuerzas armadas. Irán se preparó militarmente desarrollando tecnología misilística convencional, por la cual logró disuadir al enemigo en los últimos años. Nunca pondrán de rodillas al pueblo de Irán, así como tampoco volverá a confiará en el traidor Occidente.

Irán cobrará mayor importancia para los capitales europeos por su papel de potencia estabilizadora de la región, al tiempo que Arabia Saudita, cada vez más debilitada y sacudida por la crisis económica generada por su apoyo a grupos terroristas, su guerra contra el pueblo yemení, sus problemas políticos y sociales internos, se convertirá en un verdadero estorbo para Occidente.

Fuentes
[1] Histórico acuerdo alcanzado por el sexteto. https://actualidad.rt.com/actualidad/180058-iran-alcanza-acuerdo-nuclear-sexteto
[2] Alemania a la expectativa. http://m.dw.com/es/ir%C3%A1n-econom%C3%ADa-alemana-a-la-expectativa/a-18987496
[3] FMI índices de Irán. https://www.imf.org/external/country/IRN/
[4] Irán ordena aumentar producción de petróleo. http://www.telesurtv.net/news/Iran-ordena-aumentar-produccion-de-petroleo-20160118-0039.html
[3] Vice Presidente de Irán prevé crecimiento económico el año próximo en medio de la caída de los precios del petróleo. http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-08-24/iran-s-vice-president-sees-growth-next-year-amid-oil-price-slump

MIÉRCOLES 20 DE ENERO DE 2016 – COMCOSUR
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4) Malawi reza para que llueva
Charity Chimungu Phiri (IPS)

A las nueve de la mañana en Malawi parece que fuera plena tarde por el calor abrasador, lo que los especialistas atribuyen al fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). El clima extremadamente caliente afecta al sur y este de África, entre otras regiones del mundo. Debido al fenómeno, en este país africano faltan las lluvias desde hace tres semanas, lo que tiene a la población en una situación de desesperación por temor a pasar hambre este año.

Malawi tiene una sola estación de lluvias, que comienza en noviembre y termina en abril. Cuando golpeó ENOS, la mayoría de la población rural había plantado maíz, un alimento fundamental en este país, y algunas personas, incluso, habían aplicado fertilizantes. Se estima que en Malawi hay 2,8 millones de personas que necesitan asistencia alimentaria tras la última temporada de inundaciones y sequía.

El fenómeno atmosférico se caracteriza, entre otras alteraciones, por una etapa de recalentamiento de la superficie del océano Pacífico de por lo menos 0,5 grados centígrados, pero puede ser bastante más, durante unos tres meses, principalmente en la superficie oceánica del este y centro en la región tropical del planeta. Por lo general, ENOS ocurre a intervalos irregulares de entre dos y siete años y dura de nueve meses a dos años. La duración promedio suele ser de unos cinco meses.

Se estima que en este país hay 2,8 millones de personas que necesitan asistencia alimentaria tras la última temporada de inundaciones y sequía, según un informe del Comité de Evaluación de Vulnerabilidad de Malawi. Pero la situación podría empeorar este año. Muchos hogares no pudieron comprar fertilizantes en el marco del estatal Programa de Subsidios para Insumos Agrícolas tras el aumento que registraron esos productos.

En ese contexto, muchos campesinos pobres quedaron en una situación aún más vulnerable al no poder hacer frente al costo de volver a plantar sus huertas ni volver a aplicar fertilizantes cuando finalmente vuelvan las lluvias. La actual situación económica de gran inflación y aumento de las tasas de interés redujo todavía más el poder adquisitivo de la población. Un gran número de personas no pueden comprar un saco de maíz, de unos 50 kilogramos, que cuestan entre 15 y 18 dólares.

En Admarc, el mercado oficial, se vende a 16 centavos de dólar el kilogramo, una diferencia más que importante. “Los comerciantes ahora venden el maíz a unos 50 centavos el kilogramo, lo que es muy caro teniendo en cuenta la cantidad de personas que viven en mi casa”, se quejó Mwandida Mojolo, quien tiene cuatro hijos con quienes vive en la aldea de Gojo, en el sureño distrito de Mulanje.

“Aun si me propongo ir a Admarc, es imposible comprar porque hay filas muy largas. La gente pasa días y noches hasta que se rinden y regresan a sus casas con las manos vacías”, relató. “Ahora recurrimos a comprar un ‘walkman’ (un kilogramo de harina de maíz adquirido en una tienda), que cuesta unos 270 kwachas (unos 50 centavos de dólar)”, explicó Mojolo.

“Hace unos meses era mejor porque cocinábamos mangos y comíamos con nuestros hijos antes de mandarlos a la escuela. Pero ahora se terminaron, no nos quedan nada. Ellos se niegan a ir a la escuela y se quejan: ‘¡mamá, cómo voy a aprender con el estómago vacío!’”, reconoció.

Además, es difícil encontrar a alguien que necesite ayuda en el campo, acotó, porque sin lluvias, no hay mucho para hacer en las huertas. Numerosos especialistas reclaman al gobierno un plan maestro de irrigación, a fin de garantizar la producción a lo largo del año, en vez de que los agricultores tengan que esperar la lluvia.

Por ahora, las autoridades todavía están preparando una evaluación del daño que la actual condición climática causó en los cultivos, según la secretaria de Agricultura, Erica Maganga, quien no negó la gravedad de la situación. “Este es un asunto grave que afecta a varios sectores y requiere consultas en todos los niveles para tomar medidas como país”, dijo en diálogo con IPS.

El gobierno, junto a organizaciones no gubernamentales, aseguró 2,5 millones de dólares del Fondo Fiduciario de Múltiples Donantes con el que distribuyen plantas de boniato y cortes de mandioca a las personas más afectadas por las inundaciones del año pasado, mientras otras reciben dinero en efectivo, informó Maganga a un diario local.

También mencionó que recaudaron otros 15 millones de dólares de asociaciones de agricultores para distribuir semillas de maíz y otros cultivos resistentes a la sequía. El sábado 10 de este mes, el presidente Peter Mutharika encabezó una ceremonia en Lilongwe a la que convocó a toda la población para rezar y pedir por la lluvia.

Traducido por Verónica Firme

MIÉRCOLES 20 DE ENERO DE 2016 – COMCOSUR
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5) Política partisana contra política de partido
Entrevista al historiador Valerio Romitelli
Amador Fernández-Savater (eldiario.es)

¿Podemos ir más allá del modelo de los partidos políticos? El historiador italiano Valerio Romitelli encuentra en la experiencia partisana la historia inspiradora de una experimentación política alternativa.

¿Podemos ir más allá del modelo de los partidos políticos? ¿Salir de las pretensiones de hegemonismo de las que toda organización con forma de partido está inevitablemente poseída? El historiador Valerio Romitelli encuentra en la lucha de las bandas partisanas italianas la historia inspiradora de una experimentación política alternativa. Es la tesis fundamental de su último libro, La felicidad de los partisanos y la nuestra. Organizarse en bandas (publicado en Italia por la editorial napolitana Cronopio).

Es un libro precioso, que se acerca a la historia partisana como si fuera un depósito de energía que se tratase de liberar para agitar con ella el presente. Por un lado, mediante un trabajo minucioso de desmontaje de todos los estereotipos que codifican la memoria y sepultan su energía. Por otro, enlazando la experiencia partisana con las búsquedas actuales de una política de emancipación que escape de las lógicas de centralización y representación de los partidos, que ya han mostrado suficientemente sus límites para transformar la realidad.

La felicidad de los partisanos es la felicidad de los pioneros, de los inventores, de quienes crean modos propios de reapropiarse de su destino, incluso en medio de las peores condiciones. Si queremos salir hoy de la tristeza política, es decir de la impotencia para cambiar la realidad y a nosotros mismos con herramientas obsoletas, necesitamos encontrar empuje, aliento e inspiración en otro imaginario de referencia. En una historia hecha de intensidades y no de puros signos. Aquí se inscribe la historia de los partisanos de Romitelli.

Valerio Romitelli (Bolonia, 1948) es profesor de historia de los movimientos sociales y los partidos políticos en la Universidad de Bolonia. Ha fundado el Grupo de Investigación de Etnografía del Pensamiento (GREP) que desarrolla trabajos de investigación en lugares cruciales de la sociedad como fábricas, escuelas o servicios sociales, recogiendo y dando valor a las propias palabras y pensamientos de quienes los habitan. Entre sus últimas publicaciones, señalamos Storie di politica e di potere (2004) y L’amore della politica. Pensieri, passioni e corpi nel disordine mondiale (2014). Sobre la experiencia de los partisanos italianos, ha publicado también L’odio per i partigiani. Come e perché contrastarlo, en 2008.

Memoria viva y memoria muerta

1- Lo que te pediría en primer lugar son algunas coordenadas generales de la experiencia partisana, para situar al lector español menos informado.

Valerio Romitelli. Cuando se habla de los partisanos italianos, estamos hablando de cerca de 200.000 jóvenes, en su momento de máxima expansión, que por iniciativa propia, durante unos 20 meses, entre septiembre de 1943 y abril de 1945, se constituyeron en bandas armadas (más o menos coordinadas pero también con fracturas entre ellas, o bien aisladas) con el objetivo de combatir al ocupante nazi y a los colaboracionistas de la República de Salò.

Fue un fenómeno que afectó sobre todo al norte y al centro-norte de Italia, en la medida en que a partir del verano del 43 los aliados angloamericanos, después de desembarcar en Sicilia, comenzaron a ascender por la península, si bien de una forma tan discontinua y dificultosa que Roma, por ejemplo, sólo fue liberada en la primavera del año siguiente. Todo terminará alrededor del 25 de abril de 1945, con la victoria política de los partisanos, que lograron salvar la imagen de Italia, antes fascista, ante los ojos del mundo.

Sin embargo, los partisanos serán derrotados en el proceso de reconstrucción del nuevo Estado republicano, que los excluirá de la vida pública. La construcción de la República, que sucedió a una monarquía que se había comprometido con el fascismo, será de hecho gestionada por los pactos entre los nuevos partidos y las superpotencias vencedoras, todos de acuerdo en asignar al Vaticano una importancia que nunca había tenido en la historia de nuestro país.

2- Lo primero que sorprende al leer tu libro es descubrir la cantidad de estereotipos que conforman nuestra imagen de la experiencia partisana: ni se autodenominaba “resistencia”, ni era un fenómeno puramente militar y ¡ni siquiera tenía como himno la famosa Bella Ciao! Te quería preguntar qué tipo de percepción fabrican estos estereotipos de la experiencia partisana, a qué relatos obedecen, de dónde vienen.

Valerio Romitelli. Los partisanos italianos nacen en el vacío de poder abierto tras el 8 de septiembre de 1943, cuando se disuelve el gobierno Badoglio, que trataba de firmar un armisticio con los aliados, y se constituye el régimen colaboracionista de la República de Salò, con Mussolini al frente pero bajo el control absoluto de los nazis. Los partisanos no tenían, pues, nada que defender y lo tenían todo por reinventar.

Si se estudian las “fuentes de abajo” (periódicos, manifiestos, diarios, cartas, etc.), vemos muy claramente que no emplearon nunca la palabra “resistencia”, a no ser que fuera para aludir a una simple táctica bélica. Los partisanos se definían más bien como “rebeldes”, “revolucionarios” y, sí, también como “patriotas”, pero en un sentido totalmente nuevo, radicalmente antifascista, contra el resurgir de cualquier residuo del fascismo. Y el reclamo a la patria implicaba también no esperar a que fuera la invasión aliada la que decidiera los destinos de nuestro país. Razón por la cual se produjeron importantes desencuentros entre partisanos y aliados (cuyos bombardeos provocaron, en la Italia de entonces, ¡más muertos que los de la propia Wehrmacht!).

Para entender situaciones políticas tan singulares como la de los partisanos italianos, considero este aspecto metodológico de crucial importancia: hay que partir siempre de las palabras empleadas por los propios protagonistas. En caso contrario, se termina por anular la singularidad de estas situaciones de ruptura, decisivamente innovadoras, reduciéndolas a acontecimientos equivalentes e intercambiables. Y esto es lo que se ha querido hacer al homologar el fenómeno de los partisanos italianos a simples variantes de la resistencia europea al nazi-fascismo.

Es justo lo mismo que, con la guerra ya terminada, querían los aliados y los partidos renacientes bajo su vencedora ala protectora. Para ello se ocultó la gran diferencia que existía entre la Italia completamente renovada por la que habían luchado los partisanos y la Italia que efectivamente surgió del final de la guerra: una Italia que, si bien ya no era monárquica, reciclaba a muchos ex-fascistas en todas las instituciones del Estado, asumía un Vaticano más fuerte que nunca, mostraba una sumisión extrema a la influencia norteamericana, crecía económicamente pero al precio de una subordinación política completa, etc. La guerra partisana no fue simplemente militar, sino que también fue una guerra política para la renovación del país.

Hoy en día, todo esto queda cancelado cada vez que se entona la famosa “Bella ciao!”, que ningún partisano cantó ni siquiera en sueños, pues el tema se compuso después de que su experiencia hubiera terminado.

3- Otro de los clichés o “ideas recibidas” que tenemos sobre la experiencia partisana es que se trataba de un movimiento organizado y dirigido por los partidos políticos, en particular por el Partido Comunista Italiano.

Valerio Romitelli. Allá por 1943 en Italia los partidos antifascistas, que habían sobrevivido a veinte años de fascismo, se demuestran políticamente incapaces tanto de destruir el régimen (que se deshace solo) como de emprender cualquier cosa en el vacío político que el 8 de septiembre trae consigo. Lo único que consiguen hacer es participar en parte en el gran movimiento de formación de bandas de partisanos, un movimiento que, cierto, es en un primer momento espontáneo, pero que inmediatamente se estructura y se organiza de un modo completamente singular y diverso. De hecho, muchas bandas son muy pronto del todo o en parte apartidistas -o lo serán después-, o bien incluyen a partisanos de distinta orientación política.

Este aspecto se borra en los homenajes a los partisanos que en realidad sólo pretenden celebrar a los partidos en tanto que verdaderos protagonistas del renacimiento republicano y post-fascista del país. Y de ese modo nace la fábula según la cual los partisanos no habrían sido otra cosa que el brazo armado de los partidos, mientras que estos últimos habrían sido siempre los mismos, antes, durante y después del fascismo, y también hoy: siempre los únicos custodios de los italianos buenos, celosos de la democracia. ¡Se comprende qué beneficio consensual sacan de esta fábula también los politicastros actuales!

Nada de esto es cierto: los partidos antes del fascismo eran algo completamente distinto a los partidos después del fascismo. Los primeros eran autóctonos, mientras que los segundos estaban condicionados del todo por los juegos diplomáticos de las superpotencias vencedoras, y se convirtieron luego, a partir de 1992 más o menos, en meras marionetas movidas por los medios de comunicación y los sondeos de opinión, completamente al servicio del “mercado”.

En cambio, si partimos de que los que cambiaron el destino de nuestro país durante la Segunda Guerra Mundial fueron las bandas partisanas, podremos repensar de manera distinta toda nuestra historia más reciente.

4- Rescatar la singularidad de la experiencia partisana es uno de los objetivos más valiosos y preciosos de tu trabajo. Tal y como explicas, esta singularidad corre el riesgo de verse anulada por dos tipos de miradas. En primer lugar, está la mirada que minusvalora la experiencia partisana calificándola de explosión espontánea, puramente emocional, necesariamente pasajera, pre-política o políticamente inmadura, etc. En segundo lugar, está la mirada “evolutivo-lineal” que encaja a los partisanos en una historia política (la del Partido Comunista Italiano) que nos impide captar la discontinuidad que introducen, la novedad que aportan. En los dos casos, la experiencia partisana resulta devaluada: sólo tiene valor en función de -o subordinada a- la experiencia de los partidos. Perdemos así el contacto con su potencial singular: lo que nos puede decir, lo que podemos aprender de ella, lo que puede aún inspirarnos.

Valerio Romitelli. En un libro anterior (El amor de la política. Pensamiento, pasiones y cuerpos en el desorden mundial, 2014) propuse tratar de entender cuándo y cómo la política funciona de forma experimental, es decir, de manera completamente distinta al modo conservador y al modo reaccionario. Para ello, resulta esencial entender cuáles son los “cuerpos organizados” que se ponen a prueba haciendo política. Los partidos modernos (nacidos a partir del modelo socialdemócrata entre los siglos XIX y XX, primero, y del bolchevique vencedor del Octubre de 1917 en Rusia, después) aparecen entonces como grandes figuras de la época, alternativas a la Iglesia, a los ejércitos, a los Estados, a la empresas, a los bancos, etc. Para bien o para mal, los partidos son las figuras protagonistas del siglo pasado: los laboratorios políticos de masas.

Pero al igual que sucede con toda experimentación científica o artística, tampoco la política es constante, sino cíclica: funciona por secuencias. Las figuras que protagonizarán la secuencia política 1943-45 en Italia son las bandas partisanas y no los partidos. La experiencia que hicieron los partisanos no era pre-política con respecto a la de los partidos, sino la experiencia de otra política. Profundamente innovadora. Lo que yo propongo entonces es pensar la experiencia partisana en interioridad. ¿Qué significa esto? Trabajar por rescatar la materialidad de la experiencia (lo que dijeron e hicieron los partisanos, cómo se organizaron y combatieron), en lugar de considerarla simplemente como un espíritu a homenajear. Es decir, construir un recuerdo materialista, no retórico ni mitológico, de la lucha partisana. Sólo de ese modo podemos tener una memoria vivo en el presente.

La felicidad de los partisanos

5- Para ti, la experiencia partisana no es una “reacción automática” a la situación de guerra, ni los partisanos eran simplemente mártires de una causa que se sacrificaron por un deber moral. Por el contrario, describes la experiencia partisana como una experiencia de felicidad colectiva. Ni obligación ni necesidad, sino deseo y felicidad. Se trata de algo muy sorprendente, dadas las circunstancias en las que actuaron. ¿En qué consiste esa felicidad del partisano, de dónde viene?

Valerio Romitelli. Para celebrar a los partisanos como figuras sin un legado singular siempre se los ha presentado como muertos heroicos, como víctimas, como personajes tristes de una historia trágica y cerrada para siempre. Y es cierto que los partisanos, como guerrilleros que fueron, sufrieron de un modo hoy impensable. Actualmente, gozamos todavía (aunque cada vez menos) del bienestar que nos trajeron los “treinta años gloriosos” de la larga posguerra. Durante la Segunda Guerra Mundial, un bienestar semejante no era ni tan siquiera imaginable. Sin embargo, hoy en día somos políticamente infelices: no logramos, en tanto que gente común, decidir nada de cuanto condiciona nuestros destinos. En cambio, los partisanos, aun sufriendo todas las penalidades, aun inmolándose a menudo en acciones al límite del suicidio, eran políticamente del todo felices. Su dicha consistía en decidir el propio destino, y con él el de todo el país. No es ninguna fantasía mía. Lo dicen sus memorias. Lo dicen los grandes escritores que fueron partisanos, tales como Meneghello o Fenoglio. Lo decían sus escritos en los muros, sus pasquines, sus documentos.

Eran felices y llevaron a cabo una experimentación política feliz, es decir, lograda. Sus modos de organizarse y de combatir fueron un éxito completo, si tenemos en cuenta lo que por encima de todo se proponían: echar a los nazis, vencer a los colaboracionistas de Salò, dejar un ejemplo difícilmente igualable sobre cómo se puede renovar políticamente un país entero, aun siendo una minoría, aun siendo sólo un puñado de jóvenes.

El que lo que siguiera a su experiencia no haya sido una historia tan feliz no quita nada al hecho de que al releer hoy su gesta como se debe, en interioridad, podamos vernos empujados a intentar análogas experiencias.

6- Le das mucha importancia en el libro a una frase muy bella de Ada Gobetti, periodista y partisana ella misma: “la amistad era la clave de la batalla partisana”. ¿Puedes explicarnos la razón?

Valerio Romitelli. Existe toda una tradición de pensamiento, a la que los mismos marxistas le hacen a veces demasiadas concesiones, que sitúa el odio y el conflicto como prioridad de la política. Yo cuestiono ese primado. Lo que sostengo al contrario es, por decirlo brevemente, que para hacer cualquier guerra, primero se necesita dotarse de un ejército: es decir, que antes de entrar en cualquier tipo de conflicto, si no se quiere sucumbir inmediatamente, hay que prepararse y, por tanto, hacer amigos, unirse y organizarse en un cuerpo colectivo, capaz también de hacer frente a las derrotas. El caso de los partisanos italianos es particularmente instructivo. El que pretendía combatir a los nazis aisladamente o mal organizado estaba abocado a desaparecer rápidamente y sin dejar rastro. De donde se deduce que la amistad, el amor estrechamente compartido por la misma causa, es la condición prioritaria de cualquier experiencia política (que implica también, por supuesto, el odio y el conflicto).

Política partisana y política de partido

7- Afirmas que los microcuerpos de las bandas partisanas hicieron una experimentación alternativa a la del partido. ¿En qué consiste esta distinción entre la “política de partido” y la “política partisana”?

Valerio Romitelli. La “política partisana” fue una política experimental: excluía la discusión en términos ideológicos (regímenes, sistemas o modelos buenos o malos) para pensar exclusivamente en cómo organizarse en el presente, en las condiciones existentes en la situación presente.

Se trataba pues de una política completamente interna a la situación, al territorio y a la población. Es decir, no derivaba su acción de los cálculos politiqueros o de los juegos diplomáticos, ni tampoco estaba subordinada a las potencias extranjeras (como era el caso del PCI con respecto a la URSS), sino que desarrollaba una estrategia autodeterminada, que se fundaba solamente sobre las propias fuerzas, y se pensaba y decidía sobre el terreno.

Diversidad, adecuación a circunstancias cambiantes, movilidad espacial y cultural, flexibilidad y adecuación a objetivos, apoyo de la población local, coraje para inventar un modo propio de estar… son otras claves fundamentales de la política partisana, heterogéneas a la política de partido.

Al acabar la guerra, se construyeron partidos a partir de las bandas partisanas. El PCI no sólo instrumentalizó la experiencia partisana, sino que lo hizo sin acoger casi ninguna de las expectativas de renovación radical de Italia que habían motivado a los propios partisanos. En la posguerra, el PCI será el mayor partido comunista dentro de un país capitalista, pero su acción, casi siempre burocrática, equívoca y a fin de cuentas dimisionaria, no se recuperará ya de este pecado original de haberse apropiado indebidamente de la herencia partisana.

8- Según explicas en el libro, los partidos han cambiado radicalmente, pero la experiencia partisana podría tener hoy una actualidad para vivificar nuestra idea y práctica de la política. Es decir, para salir de la infelicidad presente. ¿En qué sentido, cómo lo piensas?

Valerio Romitelli. Dada la complejidad de la pregunta, responderé en estilo telegráfico. Tanto los gobiernos como los partidos mayoritarios o de oposición, a día de hoy, no experimentan ya nada que no sea aquello que les impone el “mercado”, es decir, los bancos y los lobbys que los sostienen. Derecha e izquierda convergen cada vez más hacia aquel centro cuyo corazón late al ritmo de las reformas prescritas por el neoliberalismo. Más a la derecha y más a la izquierda queda muy poco, aparte de los sentimientos anacrónicos, el oscuro y ancestral odio racial o el mucho más respetable, pero en todo caso ineficaz, llanto por los viejos temas de los partidos de los tiempos del Estado del bienestar. Por lo tanto, vivimos en una situación en la que la política ya no tiene organizaciones propias.

El problema de cómo reorganizarse políticamente para dar cuerpo a políticas universalistas —las únicas dignas de ser calificadas, precisamente, como políticas— está, por lo tanto, abierto. ¿Cómo afrontarlo? Cada solución posible hay que buscarla, pienso yo, a distancia del Estado. El Estado de bienestar ha sido suplantado hoy casi en todas partes por el “Estado securitario” (que es el único que les gusta a los “mercados”, siempre al acecho de lugares donde hacer inversiones “seguras”): implicarse con los poderes de semejantes Estados con la idea de que así mejoramos sus políticas sólo puede llevar al perfeccionamiento de las medidas de seguridad. Medidas que son siempre exactamente lo contrario de aquello que habían sido las medidas universalistas del Estado del bienestar.

Tratar de hacer política a distancia del Estado significa intentar hacer política sin partido, prescindir de los ritos electorales, pero también de la idea de corregir las injusticias a través del derecho y sus tribunales, etc. Una vez que el horizonte político ha sido despejado de Estado y de los partidos no queda ya nada más que lo social, siempre ambivalente, impuro, sucio, incierto, bastardo. Pero es aquí donde debemos sumergirnos para tratar de construir alternativas a las actuales políticas neoliberales. Y, sobre todo, debemos sumergirnos en el nuevo entorno social que se está formando en Europa pero también en otros lugares: allí donde los ciudadanos son sólo un componente al lado de aquellas poblaciones de extranjeros que, aunque siempre minoritarias, están destinadas a cambiar radicalmente el rostro de muchos países.

Por esta razón, una experiencia como la de los partisanos italianos puede tener todavía algo que enseñarnos. Porque sus bandas se constituyeron, duraron e hicieron una política capaz de transformar los destinos de nuestro país, una política distinta de la de los partidos y experimentada en completa ausencia de cualquier Estado al que hacer referencia.

La experiencia partisana y el presente

9- ¿Persiste como recuerdo vivo, inspirador, la experiencia partisana en Italia? ¿Podrías darnos ejemplos de “reactualizaciones” de su memoria y ejemplo que te parezcan interesantes?

Valerio Romitelli. A partir de la posguerra y en adelante, los grupos que en Italia más se han inspirado de forma declarada en la experiencia partisana han sido las Brigadas Rojas, cuyo terrorismo entre los años 70 y 80 fue políticamente desastroso. Aquello que más les gustaba a los brigadistas de los partisanos era el hecho de que la suya era una lucha armada. El gran error de los brigadistas fue no entender la profunda diferencia que hay entre hacer política en tiempo de guerra, como era el caso entre el 43 y el 45, y hacer política en tiempo de paz, como entre los años 70 y los 80, o como hoy en Europa, por lo menos. Todavía hoy, muchos militantes “antagonistas”, lectores de Michel Foucault, en particular de su seminario de 1976, insisten en considerar esta distinción paz/guerra como ficticia, pero para mí sigue siendo fundamental.

Aquello que a mí me interesa de la experiencia de los partisanos es que estos, sin tener ningún apoyo institucional o mediático, no siendo más que una minoría ínfima, padeciendo condiciones tremendas, lograban ganarse la simpatía y el apoyo activo de las poblaciones allí donde operaban. Por mucho que este sea un dato siempre disputado por la literatura de derechas, me parece evidente que sin estos apoyos la experiencia de los partisanos no habría nunca podido crecer, durar ni extenderse de la forma en que lo hizo.

10- En este sentido de entrar en contacto con las poblaciones, y no de representarlas como pretende cualquier vanguardia, dices que la experiencia partisana podría inspirar “nuevos cuerpos colectivos” capaces de “pensar un pensamiento”. ¿Podrías desarrollar esto?

Valerio Romitelli. Hoy en día, para tratar de organizar nuevas políticas alternativas, sostengo que es imprescindible hacer investigaciones entre las poblaciones que más sufren las políticas capitalistas. Sólo así se puede saber cuáles podrían ser los objetivos, las reivindicaciones más adecuadas para unir a estas poblaciones, que actualmente se encuentran muy divididas y dispersas, también por culpa del colapso de la credibilidad sufrida por las organizaciones tradicionales comunistas o, más en general, “de clase”.

Es decir, se trata de “pensar el pensamiento” de las poblaciones explotadas y oprimidas. Sin presuponer ningún “sujeto político” ni “antagonismo esencial” alguno (como ocurre en las teoría de las “multitudes” de Toni Negri y los post-obreristas), sino sólo el hecho de que tales poblaciones piensan una realidad, la suya, que le resulta extraña también a quien hace la investigación, al menos hasta el momento de hacerla. Por lo tanto, se trata de entender, con los métodos adecuados, sus palabras y de usar las fuentes indispensables para la elaboración de cualquier política alternativa. Hoy en día, entre los movimientos alternativos y antagonistas en Italia no faltan tentativas de este tipo investigación: existen grupos de jóvenes antropólogos comprometidos que hacen investigaciones muy interesantes, por ejemplo.

Por mucho que los partisanos no hubieran estudiado para adquirir esta capacidad etnográfica, por así decirlo, está claro que fueron las singulares circunstancias de aquel momento las que los instruyeron rápidamente. Por este motivo he sostenido que los partisanos fueron capaces de “pensar un pensamiento” -que es una fórmula que surge del trabajo que llevo a cabo con el Grupo de Investigaciones Etnografía del Pensamiento, GREP.

11- Fuerzas oscuras del presente (narco, mafia, redes terroristas como Al-Qaeda) se organizan de alguna manera hoy también “en bandas” (de forma autónoma, descentralizada, flexible, móvil, sin referencia a partidos o Estados). ¿Cuál sería ahí el valor específico que podría tener la inspiración de la experiencia partisana?

Valerio Romitelli. Ciertamente, hablar bien hoy en día del concepto de bandas puede resultar escandaloso. Pero incluso dejando a un lado los casos del Daesh o de Al-Quaeda, a cuya existencia parece que ya no hay duda de que han contribuido más o menos directamente los servicios secretos occidentales, se puede decir que muchas de las bandas criminales que hay dispersas por el mundo se ven favorecidas, más que obstaculizadas, por la conversión del Estado de bienestar en “Estado securitario”. De hecho, tal conversión ha creado en el interior de lo social “tierras de nadie” donde la lucha por la supervivencia es siempre dura y violenta. No creo, sin embargo, que para hacer frente a este fenómeno tenga sentido reivindicar intervenciones por parte de Estados que funcionan más como parte del problema que como solución.

Por lo demás, cada política tiene sus propios riesgos. Algunas bandas criminales, como por ejemplo en Centroamérica, pero también en África y en otros lugares, no son sino la degeneración de bandas que en su día fueron políticas, como lo fueron en su día los partisanos italianos. El peligro de que estas últimas, una vez alcanzada la paz, degenerasen en simple bandidismo (cosa que sucedió en algunos casos muy esporádicos) fue una de las razones por las cuales los partidos, con el comunista a la cabeza, consideraron imprescindible su disolución después de la primavera del 45.

Por lo tanto, organizarse en bandas puede tener las consecuencias más diversas. Lo que más me interesa a mí de esta categoría es que nos permite pensar en una multiplicidad de micro-cuerpos políticos, alejados de las pretensiones de hegemonismo de las que toda organización con forma de partido está inevitablemente poseída. Y dado el nivel de corrupción que afecta hoy a casi cualquier partido y Estado en el mundo entero, se puede decir que el peligro de degenerar en la criminalidad debería obsesionar también al que considera posible hacer políticas alternativas dentro de marcos totalmente legales.

Traducción del italiano: Álvaro García-Ormaechea. Y la ayuda de Steven Forti. ¡Gracias a los dos!

MIÉRCOLES 20 DE ENERO DE 2016 – COMCOSUR
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“Las ideas dominantes de la clase dominante son en cada época las ideas dominantes, es decir, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad resulta ser al mismo tiempo la fuerza espiritual dominante, la clase que controla los medios de producción intelectual, de tal manera que en general las ideas de los que no disponen de medios de producción intelectual son sometidos a las ideas de la clase dominante”. — Carlos Marx
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