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POR UNA INTERNET FEMINISTA

MUJER

1) Veracruzanas irán por acción de inconstitucionalidad por aborto –

2) La justa demanda de igualdad de género –

3) Indianara Siqueira: “Las trans no tenemos derechos reconocidos” –

4) Por una internet feminista

COMCOSUR MUJER / Fundado por Yessie Macchi / AÑO 12 / No. 485 / Lunes 8 de Agosto de 2016 / Producción: Beatriz Alonso
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“Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres” ― Rosa Luxemburgo

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1) Veracruzanas irán por acción de inconstitucionalidad por aborto
Cimacnoticias

Ante la reciente aprobación de la reforma constitucional al artículo 4 de la Constitución veracruzana “para proteger la vida desde la concepción”, organizaciones civiles se movilizan para pedir a las Comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos y al Consejero Jurídico del gobierno de la entidad, presentar una acción de inconstitucionalidad.

En entrevista telefónica, la coordinadora de Equifonía Colectivo por la Ciudadanía, Autonomía y Libertad de las Mujeres AC, Aracely González Saavedra, informó que el colectivo que preside también trabajará para actualizar la propuesta de solicitud por agravio comparado para activar la Alerta de Violencia de Género (AVG) en la entidad.

Cabe recordar que el 5 de abril de este año diversas organizaciones civiles entre las que se encuentra Equifonía, presentaron una solicitud para decretar la AVG por agravio comparado por el incumplimiento de la Norma Oficial Mexicana 046 en los servicios estatales de salud, y por la iniciativa presentada en enero de este año por el gobernador de la entidad, Javier Duarte para criminalizar el aborto.

La Conavim desechó el 29 de abril, la solicitud relativa a la iniciativa de reforma al artículo 4, al argumentar que de conformidad con el artículo 31, segundo párrafo del Reglamento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, “el agravio comparado debe presentarse en razón a un ordenamiento jurídico o a una política pública vigente que tenga como consecuencia la transgresión de los Derechos Humanos de las mujeres”.

González Saavedra explicó que pedirán que se actualice la solicitud en la investigación realizada por el equipo de Conavim, pero una vez que ésta se publique en la Gaceta oficial de la entidad. Aún falta que los Cabildos de los 212 municipios la aprueben y se publique, proceso que puede tardar de una a más semanas, dijo la activista.

“Hablan del derecho a la vida cuando el contexto de violencia en el que vivimos se incrementó en el sexenio pasado. Asesinatos de hombres y mujeres, violencia feminicida y se atreven a decir que están a favor de la vida con una reforma que criminalizará a las mujeres que son víctimas de violencia sexual y dejarán en una mayor desigualdad a todas las Veracruzanas, sobre todo a las mujeres indígenas” concluyó Aracely González.

Equifonía documentó que desde el 2009 al 2016, 14 mujeres fueron criminalizadas por “homicidio en grado de parentesco” y agregó que hay otros que no han logrado documentar, por lo que calculan que son aproximadamente 62 mujeres las que han sido criminalizadas en la entidad.

De acuerdo con el reporte “Omisión e Indiferencia Derechos Reproductivos en México” de GIRE, en Veracruz hay 9 casos documentados por la agrupación en los que se sometieron a las mujeres a un proceso penal por el delito de aborto y se emitieron 2 sentencias en contra de mujeres durante el período 2007-2012.

COMCOSUR MUJER Nº 485 – 08.08.16
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2) La justa demanda de igualdad de género
Cimacnoticias

Para la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal) la igualdad es un imperativo que posibilita el desarrollo integral de la sociedad y la pone en el centro del debate. Concibe la igualdad en varias dimensiones:

La igualdad de derechos y la igualdad de medios; la de capacidades, el reconocimiento recíproco y la igualdad de género, como un punto esencial en el imperativo de la igualdad.

Uno de los muchos obstáculos que conlleva la igualdad de género es la posibilidad de una autonomía económica, en gran medida limitada por la capacidad de las mujeres de generar ingresos propios.

En México el porcentaje de mujeres sin ingresos propios alcanza 30.1 puntos porcentuales, en sus pares varones apenas es del 7.5. Sin duda un factor de desigualdad.

Pero México no es la excepción, esta situación se repite –con sus variantes- en los demás países latinoamericanos y del Caribe. En general la brecha de ingresos propios en América Latina es de 31.1 versus 11.4, con efectos importantes en las demás brechas de género.

De acuerdo al documento: “EL IMPERATIVO DE LA IGUALDAD. Por un desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe”, de Alicia Bárcena y Antonio Prado.

Tanto el enfoque de género como en particular el feminismo contribuyeron al impulso de la autonomía con reconocimiento recíproco y enfatizaron no sólo los procesos de adquisición y desarrollo de aquella sino también las circunstancias de opresión y dominación manifiestas en las relaciones sociales encarnadas en las instituciones y en los vínculos intrafamiliares. El pensamiento feminista articuló indisolublemente las nociones de igualdad y libertad, de distribución y reconocimiento, como principios y objetos del desarrollo; de esta manera, mostró que la igual- dad sólo puede ser ejercida con autonomía, es decir, si las decisiones, las capacidades y el desarrollo personal no dependen de otros.

Además, el feminismo aporta una visión crítica a la noción individualista de autonomía y concibe dicha autonomía en su carácter relacional.

En primer lugar, la igualdad de medios y la igualdad de oportunidades resultan insuficientes desde una perspectiva de género. Una política de igualdad de oportunidades no puede omitir las diferentes condiciones iniciales entre mujeres y hombres en cuanto a socialización, la historia de acumulación masculina del poder, el mantenimiento de la división sexual del trabajo ni los patrones socioculturales discriminatorios.

No es, pues, sólo cuestión de garantizar la igualdad en accesos básicos (por ejemplo, la educación), pues las desigualdades de género están enquistadas en relaciones de poder desde el ámbito de la política hasta el doméstico. Además, las relaciones de género conspiran contra la igualdad a lo largo de todo el ciclo vital y las disparidades por motivo de género están internalizadas en múltiples mecanismos de reproducción cultural; de allí la importancia de plantearse la autonomía con reconocimiento y la igualdad de derechos.

En segundo lugar, las demandas de género plantean la necesidad de revertir desigualdades seculares mediante tratos diferenciales de acción positiva. Paradójicamente, la igualdad requiere fórmulas de desigualdad normativa a fin de eliminar las consecuencias desfavorables que derivan de las diferencias de hecho.

En tercer lugar, la perspectiva de género obliga a reformular el alcance de la ciudadanía en la relación entre lo público y lo privado. La igual- dad de derechos no sólo atañe a la esfera pública o de la sociabilidad extendida, como reza la concepción predominante, pues en el ámbito privado –y sobre todo, en el doméstico– se dan relaciones entre actores cuyo poder es, a las claras, asimétrico en desmedro de las mujeres.

Un aspecto en que la desigual relación de poder entre hombres y mujeres pone en tensión esta dicotomía entre lo público y lo privado es el de la violencia contra las mujeres.

Esta constituye la expresión extrema de la discriminación contra ellas y de su falta de autonomía –no sólo de autonomía física, sino también de la económica y en la toma de decisiones–; por ende, la violencia contra las mujeres no puede analizarse ni enfrentarse de manera aislada, sino vinculada a los factores de desigualdades económica, social y cultural que operan en las relaciones de poder entre hombres y mujeres, los que tienen su correlato en la desigualdad de recursos en el ámbito privado y en la esfera pública y están en directa relación con la desigual distribución del trabajo, en especial el trabajo doméstico no remunerado.

En las demandas de género se puso de relieve otra dimensión de la desigualdad: la desigualdad en la disponibilidad de tiempo entre hombres y mujeres, lo que, sin duda, redunda en desigualdad para un adecuado desarrollo de medios y capacidades.

En síntesis, en México existe una enorme brecha económica que representa una fuerte carga para las mujeres, pero también para toda la sociedad en su conjunto y que obstaculiza el desarrollo sustentable. Por eso el imperativo de la igualdad.

COMCOSUR MUJER Nº 485 – 08.08.16
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3) Indianara Siqueira: “Las trans no tenemos derechos reconocidos”
Diagonal

El nombre de Indianara Siqueira comenzó a hacerse conocido en Brasil en 2013. Fue a partir de que esta activista por los derechos de las personas trans pusiera sobre la mesa las incoherencias legislativas que atraviesan la vida de las personas que han cambiado de sexo en este país. Fue a través de una acción a priori simple: en la Marcha de las Putas celebrada en 2013 se lanzó a las calles mostrando sus pechos. La acción, penada como delito de ultraje público al pudor con hasta un año de cárcel y multa, puso a la justicia brasileña en la encrucijada de decidir si la absolvía, como hombre, poniendo en evidencia la criminalización de las mujeres, o castigarla, aceptando así su condición de mujer que la Administración le niega en sus documentos.

Comenzaste tu activismo con el tema de la prevención de enfermedades de transmisión sexual. ¿Cómo fue esta experiencia?

Veía que todas las travestis se estaban muriendo de sida, así que me pareció que debía conocer ese enemigo, conocer ese virus. El Gobierno ponía en marcha campañas de distribución de preservativos, pero tenía dificultades para llegar al ámbito de la prostitución, especialmente la prosti¬¬tución de travestis. Nadie quería hablar con ellas. Decidí que tenía que hablar, informarme y repasar la información sobre ese tema, y me convertí en una agente multiplicadora de información. Así nació el colectivo Filadélfia de Travestis e Liberados de la Baixada Santista [zona del Estado de São Paulo].

Desde entonces has participado en muchos colectivos y movimientos, como Transrevolução o la Marcha das Vadias [Marcha de las Putas].

Son muchos frentes de lucha. Transrevolução, el colectivo de travestis y transexuales que presido en Río de Janeiro, se reú¬¬ne para discutir las cuestiones que afectan a las personas trans. Es un colectivo hecho por personas trans, las acoge, repasa informaciones, por ejemplo sobre lugares donde pueden acceder a hacer transformaciones corporales si así lo desean. Ahora tenemos también la Casa Nem [centro social trans en el centro de Río de Janeiro] y Prepara Nem.

El objetivo de Prepara Nem no es salvar a nadie de la prostitución, sino que tengan otras opciones

¿Nos puedes explicar qué es el proyecto Prepara Nem?

Yo, como siempre digo, no quiero entrar en ninguna universidad, para mí son una prisión. Pero existen personas que sí lo quieren y no tienen condiciones de llegar a estos espacios porque no pueden acceder a las clases preparatorias sin sufrir bromas, humillaciones y opresión. Prepara Nem es un espacio seguro para personas en situación de vulnerabilidad, con enfoque especial en travestis y transexuales, para que puedan aprender de forma segura, libre y que, así, lleguen preparadas para el examen de admisión de cualquier universidad o carrera pública. Pero hay que dejar muy claro que el objetivo no es salvar a nadie de la prostitución. El objetivo es que tengan otras opciones y puedan optar a ellas en una mayor situación de igualdad, que se empoderen. Hay cinco clases en Río de Janeiro, y otras que se inspiraron en el proyecto se están difundiendo por todo el país. Aquí llevamos un año, y el año pasado ya aprobaron ocho personas, incluso para carreras de Medicina y Derecho.

Desde la primera Marcha de las Putas, en 2011, también has estado presente en este movimiento. Incluso tienes un proceso legal por una acción que desarrollaste en la manifestación de 2013.

Los procesos legales, de momento, están archivados. Las mujeres de la Marcha de las Putas estaban preocupadas por la posibilidad de que fueran detenidas por hacer topless, pero yo, como en mis documentos estoy registrada como hombre, les planteé que sí podía hacer topless. ¿Cómo iba a ser detenida? Tendrían que detener también a todos los hombres que van por la playa con el pecho desnudo. Lo hice, y esa acción se convirtió en protesta: mi pecho, mi bandera, mi derecho. Llevo ya ocho detenciones por hacer topless, pero nunca logran juzgarme, pues entran en conflicto: si me condenan, se crea una jurisprudencia para reconocer la identidad de las personas trans, porque me condenarían como mujer. Pero a la vez, el Estado reconocería que hombres y mujeres no son iguales ante la ley. Si me declaran inocente estarían confirmando que, por ser hombre, puedo enseñar las tetas, pero si fuera mujer no podría. Dejaría explícito que la ley no es igual para hombres y mujeres. Así que entran en una contradicción que no quieren resolver. De momento estoy estudiando, junto a mis abogados, si hay posibilidad de obligar al Estado a juzgarme, porque quiero que lo decidan.

Si me condenan, se crearía una jurisprudencia para reconocer la identidad de las personas trans

¿Cómo es la legislación brasileña en tema trans a día de hoy?

No hay ninguna ley, lo que tenemos son ordenanzas y decretos cuyo cumplimiento no es obligatorio. Nosotras no tenemos derechos reconocidos, eso es lo que hay que entender. Tenemos derecho a ir por la calle y que nos insulten pero no nos asesinen o tiren piedras, y aun así en algunos lugares esas cosas ocurren. Pero no tenemos derechos específicos para personas trans. Para personas que no viven lo que vivimos nosotras, puede parecer que hubo avances, pero el avance real sería ir al registro y decir: mi nombre es éste, ésta soy yo, y lo que está ahora en mi documento no me contempla, como pasa en Argentina. Pero hoy, si queremos cambiar de nombre, hay que pasar por el proceso de transexualización del Sistema de Salud, hacer dos años de mujer u hombre, pasar por un psiquiatra que evalúe si eres trans “verdadero” o “no verdadero”, que en ese caso serían travestis. Y entonces hay que entrar en la justicia para cambiar el nombre y hay jueces que te dirán que tienes que volver después de pasar por cirugía. Tienes que judicializar, tienes que medicalizar las cosas. El derecho sería no tener que pasar por eso.

¿Qué peligros crees que el Gobierno de Michel Temer representa para las personas trans?

(Risas) ¿Qué peligros representa un gobierno golpista para las personas cis? Pues multiplica eso por cien y tienes lo perjudicial que este Gobierno supone para las personas que ya no tienen ningún derecho. Si empezamos por los ministerios que Temer ya ha extinguió, como Mujeres, Igualdad Racial, Derechos Humanos, vemos los peligros de ese Gobierno: es ilegítimo, es golpista y tiene que salir. Si yo pudiera, le sacaría de ahí con mis propias manos y le obligaría a bajar la rampa del Palácio do Planalto a patadas. Pero por desgracia no es posible, así que lo intentaremos con las manos, todos nosotros juntos.

Es un asunto polémico en el activismo brasileño: hay quien opina que no afecta a los de abajo, que es igual un Gobierno u otro.

No es igual en absoluto. Yo nunca voté a Dilma, porque Lula me decepcionó y por la línea que seguía la propia Dilma, pero era un Gobierno legítimo. Yo siempre prefiero conversar con la izquierda, y más aún con una mujer de izquierdas que esté en el Gobierno. ¿Cómo puede ser lo mismo? Sólo hace falta mirar la cantidad de mierdas que hizo Temer en sólo dos meses de gobierno, y la cantidad de personajes corruptos y ladrones que ha nombrado.

¿Qué proyectos de ley está intentando llevar adelante el movimiento trans?

Apoyamos los proyectos que están ya propuestos, principalmente el Proyecto de Ley (PL) João Nery y el PL Gabriela Leite, este último porque la mayoría de personas trans aún se prostituyen. El PL João Nery está inspirado en la ley argentina y permitiría cambiar los documentos en el registro. El PL Gabriela Leite propone regular la prostitución como trabajo, pero hay gente que se queja de que ese proyecto beneficia a los dueños de los burdeles. Una rama del feminismo asocia la propiedad de los burdeles a los hombres y olvida que también hay mujeres que son jefas de casas de prostitución. Olvida, además, que ese proyecto de ley fue discutido y construido por las prostitutas. No salió de la cabeza de Jean [Wyllys, diputado socialista responsable del proyecto de ley], ni siquiera de Gabriela Leite [conocida trabajadora sexual y activista por los derechos de las prostitutas. Murió en 2013], sino que fue discutido por el movimiento brasileño de prostitutas. Pretende regular los espacios donde ocurre la prostitución, pues en los espacios no reglamentados la policía nos cobra propina por ejercer, y no tenemos derecho a quejarnos sobre el local o sobre violaciones de derechos que ocurren en el interior del local. Es una serie de cuestiones que la gente no imagina, y atacan a Jean Wyllys, o a mí, pero no se paran a charlar con nosotras.

¿Me puedes explicar sobre este conflicto con una rama del feminismo radical?

Para mí esa rama del feminismo radical reproduce una regla patriarcal y machista que oprimió a las mujeres y sigue oprimiendo incluso en la forma en la que son socializadas. Es un feminismo que no acepta a las mujeres trans porque no han nacido con vagina y útero, porque nunca se van a quedar embarazadas, y otras tantas tonterías que separan a los movimientos en lugar de unirnos. Por suerte tenemos el apoyo del movimiento de mujeres feministas negras, que nos dicen que la misma lucha que las travestis y las trans hacen hoy para ser aceptadas en el movimiento feminista es la lucha que tuvieron que hacer ellas.

¿Y tú te consideras feminista?

No. Yo me considero Puta-Trans-Feminista, ¿entiendes? Eso es lo que me considero. Porque el feminismo blanco, burgués, de clase media, necesita ampliarse más. Necesita absorber otras demandas que hoy día no incorpora.

COMCOSUR MUJER Nº 485 – 08.08.16
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4) Por una internet feminista
Radios libres

Entrevistamos a Loreto (Maka) Bravo de la Red de Radios Comunitarias y Software Libre y Palabra Radio que nos explica cómo el feminismo y las tecnologías libres son una herramienta que permite luchar contra el patriarcado. Por Jeanneth Cervantes Pesantes.

Se habla de las brechas digitales, del acceso a la internet y su entrada en los hogares y familias latinoamericanas, pero ¿por qué es necesario hablar del feminismo y tecnología?

Las feministas somos mujeres que hemos desarrollado una crítica fuerte a toda la estructura en la que hemos crecido, comido y parido. Entonces por qué no lo vamos a hacer frente a unas tecnologías que están llegando a nuestras vidas de una manera tan poco cuestionadas.
Hoy en día todas nosotras cargamos un celular en la bolsa. Gran parte de las mujeres de la clase media tenemos una computadora portátil. Hoy en día en las escuelas, en el sistema público se está, entregando tablets a estudiantes. Todo esto viene de una manera tan impositiva que porqué las feministas no vamos a reflexionar de manera crítica sobre esto. Hay que problematizarlo, utilizar esos mismos lentes críticos que hemos cultivado para hablar sobre los estereotipos de género, sobre las áreas de trabajo, sobre nuestra familia, sobre todo esto, y trasladarlo a las tecnologías.

¿Por qué habría que mirar de una manera crítica a las tecnologías con las que ahora nos bombardea el mercado?
Porque la tecnología está jugando un papel muy fuerte en nuestra vida cotidiana. Estamos rodeadas de señalas inalámbricas en la calle, en la casa, en el trabajo, en la escuela y otra vez… lo vivimos como una cosa normal, pero resulta que pasarán años para que veamos a las tecnologías de manera crítica, reflexiva, problematizada y no como algo que las grandes empresas lo van sacando como tecnología de punta, creando una necesidad con grandes campañas publicitarias.

Se cuestiona el no estar en las redes sociales de moda: ¿Cómo no vas a tener un Facebook?; ¿cómo no vas a tener una computadora?; ¿cómo vas a tener un celular viejito? Es muy atractiva la tecnología, y sin duda alguna para el movimiento feminista —y no solo el feminista—, el movimiento de pueblos originarios, el movimiento de presos políticos, el movimiento transgénero, etc., estás tecnologías nos están abriendo espacios increíbles.

Finalmente estas tecnologías nos han permitido construir vínculos y movimientos desde lo virtual, pero no por esto vamos a dejar de ver la otra cara a la moneda, que proviene de estructuras de empresas tecnológicas machistas y patriarcales.
¿Cuál es el papel que pueden o deberían desempeñar las mujeres dentro del desarrollo tecnológico?
Cuando empezó todo este rollo de las computadoras, en sus inicios eran mujeres las programadoras porque era un trabajo que los hombres rechazaban al ser un oficio minucioso, de marcar “tarjetitas”.

Empezó esto a crecer y crecer y el mismo sistema machista se dio cuenta del poder que surgía de estos desarrollos y que por lo tanto no podía crecer de la mano de las mujeres. Entonces, las mujeres fueron relegadas aún más, las sacaron de donde nació la tecnología y las ubicaron como una empleada que simplemente inserta chips dentro de una computadora pero que no tiene acceso a una. Eso es lo que pasa en Filipinas, por ejemplo, donde están las fábricas de estas tecnologías. Son mujeres la gran parte de las que están soldando, perdiendo la vista por el consumo de plomo y más cosas. Es entonces cuando hay que preguntarse: ¿cómo impacta eso hoy a las mujeres? Nos relegan a esa parte productiva y nos relegan a esa parte de consumidoras. Y, de consumidoras no salimos. Somos consumidoras de tecnologías. Las propias estadísticas de Google y Facebook muestran que son más mujeres usando esto. Somos un mercado, nos encontraron como un mercado.
La saturación de roles: el trabajo de ocho horas y las labores de cuidado son algunas de las razones por las que las mujeres no pueden dedicar tiempo para adquirir habilidades y crear tecnologías.

¿Cómo se puede plantear una estrategia para que las mujeres, a pesar de la sobrecarga de actividades, tengamos un rol más activo en las tecnologías?
Tengo algunas ideas, no recetas. Una primera cosa que tenemos que cultivar como feministas es esa reflexión crítica. La segunda es que tenemos que construir espacios donde podamos hablar de tecnología, reflexionar sobre tecnología pero que esos espacios no estén construidos bajo la misma lógica patriarcal. Nosotras debemos construir nuestros propios espacios. Y para algunos hombres eso suena separatista. Pero las mujeres aprendemos de otra manera, interiorizamos ideas de otra manera y necesitamos además que esos espacios sean seguros y amables para nosotras, con consideraciones para mujeres que son madres, para mujeres que tienen otras responsabilidades. Si la intención es que más mujeres se apropien de las tecnologías y vayan a talleres o capacitaciones, si tú quieres que esas mujeres vayan a un taller o un espacio de reflexión hay que crear condiciones para que ellas puedan estar ahí. Nosotras tenemos que construir nuestros espacios.

Y una tercera cuestión es que tenemos que crear infraestructura. Hoy estamos hablando de unas tecnologías digitales donde existe una gran brecha de género. Hablemos de la creación de tecnologías donde esa brecha de género no exista más. Ahora se ha enfocado el trabajo en hacer conciencia acerca de la violencia en internet. Unas campañas que me saco el sombrero, me encanta, pero por qué no empezamos a hablar de cómo construir nosotras una internet feminista porque sino, siempre vamos a estar en la cancha del otro peleando, cuando nosotras estamos en condiciones de construir nuestra propia cancha, nuestra propia internet, nuestros propios servidores, nuestras propias radios, nuestros propios medios de comunicación digitales. No ir a pelear un lugar dentro de un espacio patriarcal, machista, donde vamos a tener vivir acoso, censura y violencia.
Los roles que tenemos las mujeres en el ámbito tecnológico son muy diversos. La mujer, las mujeres pueden tener el rol que quieran en la tecnología, no hay límites.

¿En qué se basaría hacer y tener una internet feminista?
La internet feminista implica varios niveles: primero, pensar en nosotras como creadoras de infraestructura, crear nuestras propias redes; segundo, nosotras como administradoras de esas redes, nosotras como creadoras de los códigos con los nos movemos en ese espacio; y tercero, nosotras como creadoras de contenido de esos espacios. Una internet a la que tenemos acceso no solo como consumidoras sino como creadoras de contenidos, como administradoras del propio espacio, como reguladoras de esos espacios, porque la internet nace como una herramienta, pero finalmente se transforma en un espacio público donde te encuentras con otras feministas rompiendo muchos mitos alrededor del trabajo entre mujeres.

Dentro de las organizaciones de mujeres y las organizaciones feministas hay distintas luchas (el acceso a la justicia, a la tierra, a la educación, a los derechos sexuales y reproductivos, entre otras), ¿cómo se pueden unir estas diversas luchas con el tema de las tecnologías libres?
No se trata de pensar que con la tecnología vamos a cambiar el mundo o vamos a hacer la revolución. Nosotras hemos estado siempre en la calle pidiendo y exigiendo nuestros derechos. La tecnología puede ofrecer alternativas. Lo primero es la lucha en la que estamos —¿Cuál es la lucha?— La salud, la vivienda, la educación y a partir de eso identificar ¿cuáles son las necesidades que tenemos alrededor de esas luchas?; ¿en cuál de esas necesidades la tecnología puede jugar un rol que nos facilite difundir la palabra, denunciar, construir propuestas y coordinar acciones?

En estos días, durante el II Encuentro de Cultura Libre y Radios Comunitarias se habló mucho sobre el software libre como una estrategia de emancipación, ¿por qué las tecnologías libres son una herramienta de despatriarcalizar la sociedad o por lo menos el mundo virtual?
Cada vez me siento más incómoda con esa idea de hablar de software libre, cuando en realidad estamos hablando de cultura libre, de libertad de cuerpo y pensamiento. Para mí, tiene que ver con que esta libertad de cuerpo, de moverse y pensar sirve para construir infraestructuras distintas, porque al movernos dejamos de ser consumidoras, empezamos a crear y regular de una manera diferente este nuevo espacio. Las tecnologías libres para las feministas es el único camino para que podamos construir esa otra cancha donde movernos. Con herramientas privativas no vamos a poder, porque esas herramientas privativas están hechas y funcionan de una manera que no nos permiten moldearlas a las necesidades que nosotras como feministas tenemos, sino que están pensadas para reproducir estereotipos de género. Están pensadas para reproducir inequidad e injusticia social. Esas no van a ser las herramientas con las que vamos a hacer la revolución feminista.

Necesitamos tener unas herramientas que se amolden y que nosotras las podamos crear según nuestras necesidades. Hoy por hoy creemos que la internet es la gran tecnología que soluciona todo y que todas debemos estar conectadas, pero hay comunidades donde las mujeres no tienen la necesidad de estar conectadas, que lo que necesitan son otras tecnologías que les permitan apropiarse mucho más de su cuerpo que el estar conectada virtualmente con mujeres que ni siquiera la conocen. Para mí, como mujer de ciudad, hoy la tecnología es una necesidad, pero conozco mujeres para quienes, por fortuna, la internet no es una necesidad, pero sí tienen una gran necesidad de no tener que someterse a la violencia médica para poder sanar cuerpos y encontrar las tecnologías que les permitan esto. En el fondo estas tecnologías libres nos ofrecen herramientas muchos más moldeables a nuestras necesidades y no a las necesidades que nos son impuestas por el sistema patriarcal.
Otro tema recurrente en las mismas organizaciones de mujeres es la seguridad en lo virtual. ¿Con qué recomendaciones podría aportar a las organizaciones para que usen las tecnologías libres en su seguridad?
Cuando hablo de autocuidado y seguridad lo veo de esta manera: ¿cuándo cometes errores?: cuando estás cansada, cuando estás distraída, cuando estás estresada, cuando estás enferma. Y cuando cometes errores es cuando más vulnerable eres. Si vamos a hablar de seguridad, a mí de qué me sirve tener todos los programas de seguridad en mi teléfono y en mi computadora si traigo un alto nivel de estrés, presión, depresión, baja autoestima, ¡¿de qué me sirve?! En el fondo la seguridad tiene que ver con cómo nos sentimos, ni siquiera como estamos. El tema del autocuidado es primordial, primero vamos a sanarnos, primero vamos a sacarnos estas enfermedades que la sociedad nos ha impuesto de vivir en la autoexigencia, de olvidarnos a nosotras mismas, de priorizar los deseos de los demás y ponernos a nosotras en el centro de nosotras mismas pero en comunidad, entre hermanas, entre amigas, entre compañeras.

[1] Spot Cepal, XII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe: www.youtube.com/watch?v=viylQW8IWys

COMCOSUR MUJER Nº 485 – 08.08.16

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“El perdón no se puede lanzar al aire, a ver si cae en la cabeza de
quien corresponde” Luis Pérez Aguirre
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